Poniendo freno a la erosión

May 18, 2015

 

El suelo no es simplemente tierra. Es una compleja estructura formada por diferentes capas que de cuyo estado depende la fertilidad del terreno. Un suelo en buenas condiciones genera los nutrientes y retiene el agua de manera óptima para el crecimiento de las comunidades vegetales que sobre él se asientan. El olivar de montaña es, sin embargo, uno de los cultivos que más sufre los efectos de la pérdida de suelo o erosión con los consiguientes problemas asociados de baja productividad.

La pendiente del terreno y el régimen extremo de precipitaciones propios del clima mediterraneo son condicionantes naturales que propician este proceso.

La cubierta vegetal tiene un papel fundamental en la erosión. La presencia de plantas protege del impacto de la lluvia a la superficie del suelo. Por otra parte, los sistemas radiculares vegetales incrementan la cohesión del terreno dificultando su arrastre.

Sin embargo, el laboreo del suelo, el sobrepastoreo y el uso de herbicidas han degradado en muchos casos esta cubierta dejando al suelo desnudo y expuesto a los procesos erosivos.

 

Para solucionar este problema, desde O-Live, trabajamos en dos puntos:

 

- Reparación de los daños ya existentes, tratando de revertir los procesos erosivos; 

- Recuperación de la cobertura vegetal mediante una gestión adecuada de sus usos con el fin de evitar la erosión en el futuro.

 

De acuedo con este primer punto, nos encontramos con que la erosión ha generado en el olivar enormes torrenteras por las cuales, en días de lluvia, el agua circula a gran velocidad arrastrando consigo enormes cantidades de suelo.