Tras los primillas de Arcos de la Frontera

May 17, 2016

 

 

El cernícalo primilla (Falco naumanni) uno de nuestros halcones más pequeños fue no hace mucho la rapaz más abundante de la Península Ibérica. Su hábitat son las campiñas de cereal donde captura pequeños roedores y mayoritariamente insectos, por lo que es un excelente controlador biológico de plagas. Su habilidad para cernirse estático en el aire para situarse sobre su presa le da su nombre.

A diferencia de su primo, el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) el primilla es una especie migradora y colonial.

Al retornar de sus cuarteles de invernada en África los cernícalos primilla buscan sus lugares de cría. Antiguos muros con mechinales, grietas en torres, tejados en cortijos o cortados naturales le sirven para emplazar sus nidos.

 

Esta dependencia de los medios antropizados han llevado a esta especie a drásticos descensos poblacionales, hasta el punto de quedar actualmente apenas un 20% de las parejas que habitaban nuestra geografía hace 60 años. Su hábitat de alimentación ha sido gravemente afectado por la intensificación de la agricultura moderna en el uso de insecticidas y herbicidas que dis