Fomento de la biodiversidad en espacios agrícolas: Jornada IV - El Carmen del Guadaleitún"

La última de las jornadas de voluntariado del proyecto "Fomento de la Biodiversidad en Espacios Agrícolas" nos trasladó a El Torno, Jerez. Allí pudimos conocer a Esther, a Jesús y su interesantísimo proyecto de restauración agroecológica que desarrollan en la finca"El Carmen del Guadaleitún". 

Tras introducir al grupo de voluntarios los objetivos del proyecto se formaron varios equipos. Mientras unas personas comenzaron construyendo la charca para fomentar la reproducción de anfibios y la fauna en general, otras se dedicaron a construir los hoteles de insectos y las cajas nido. Las primeras ofrecerán un lugar óptimo para la reproducción de polinizadores solitarios y otra fauna auxiliar fundamental para el equilibrio en la huerta, mientras que las cajas nidos permitirán la nidificación de aves que precisan oquedades para anidar y que por el pequeño porte de los árboles presentes en la finca aún no pueden instalarse en la zona. 

 

Un almuerzo colectivo sirvió para recuperar fuerzas e intercambiar experiencias entre los participantes. Tras ello, Jesús, miembro de la Red Agroecológica de Cádiz, nos dio una charla y visita guiada muy interesante explicando su proyecto: crear una finca basándose en el diseño agroecológico, a partir de una parcela de 5 ha que hasta hace pocos años había tenido un uso agrícola muy intensivo, con hortícolas de regadío, fertilizantes y pesticidas de síntesis química. A pesar de encontrarse en un entorno así en la actualidad, el uso tradicional de la zona fue en su día mucho más variado, con abundancia de frutales y huertas diversas. En los años que llevan con la finca, Esther y Jesús están trabajando para mejorar el suelo, aumentando el contenido en materia orgánica, al tiempo que están haciendo pequeñas plantaciones de distintos cultivos: nogales, viña, frutales y olivo, estando proyectado dedicar otras zonas a hortícolas y a aromáticas. Los propietarios nos explicaron como en todo el perímetro de la finca están estableciendo setos de lentisco, adelfa, algarrobo, cipreses, encinas, alcornoques, pinos piñoneros, mirtos y arbustos aromáticos. Fue notable ver cómo el esfuerzo dedicado empieza a dar sus frutos, apreciándose la regeneración de la cobertura, con abundante flora silvestre que va apareciendo a partir del propio banco de semillas del suelo, atrayendo esto a innumerables especies de insectos y otros invertebrados. Una problemática a destacar en este momento es la explosión de la población de caracoles que están sufriendo, una muestra del desequilibrio del que parte la finca. Curiosamente durante la jornada se pudo encontrar una especie de escarabajo que resulta ser especialista en alimentarse de caracoles (Drilus mauritanicus) y que nos da otra muestra de cómo un ecosistema tiende a equilibrarse por sus propio medios.